miércoles, 27 de marzo de 2013

Reseña: La Bahía de la Escocesa

Hello everybody;

Después de unas semanitas sin publicar reseñas, hoy os traigo una que yo creía que había subido ya pero que resulta que no era así. La reseña es de una de las últimas novelas de mi querida Nieves Hidalgo, "La bahía de la escocesa". Espero que os guste.
Saludos y hasta la próxima ;)










FICHA:

Título: La bahía de la escocesa
Saga: Los Gresham
Editorial: Esencia
Publicación: Mayo 2012
Género: Narrativa Romántica
Lengua: Castellano
Páginas: 347
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 978-84-08-10980-8
Precio: 16 €
Sinopsis: Adam Brenton, vizconde de Teriwood, es asesinado cuando intenta desenmascarar una traición. Poco después, su hermana Kimberly recibe la noticia en Nueva York de que Adam se ha suicidado e, incrédula, decide viajar a Inglaterra para esclarecer los hechos.
Christopher Gresham, conde de Braystone, fue amigo de Brenton en la infancia, y a pesar de haberse distanciado con los años, no ha olvidado su antigua amistad. Por eso decide llevar a cabo sus propias pesquisas sobre la muerte de Adam, a la vez que colabora con el gobierno investigando los robos a barcos ingleses.
Cuando Kimberly empieza a indagar en la vida de su hermano, Christopher se convierte en su principal sospechoso. Ni la atracción ni el deseo que surgen entre ambos harán cesar a Kim en su decisión de vengar la muerte de Adam.

RESEÑA:

Ambientada en Londres, en 1820, La bahía de la escocesa arranca con la muerte de Adam Brenton, vizconde de Teriwood, tras ser descubierto por un grupo de contrabandistas que llevan a cabo sus trapicheos en los terrenos del Vizconde.

Un mes más tarde, Christopher Gresham, conde de Braystone, es enredado por el primer Ministro y por su jefe en los servicios de información, para que investigue un caso de tráfico de información a Francia y capture al traidor.

Al otro lado del charco, en la Hacienda Beau Terre, en Nueva York, Kimberly Brenton, hermana del vizconde de Teriwood, recibe una carta comunicándole que su hermano se ha suicidado.
Cómo no podía ser de otra manera, la noticia cae como una losa en el corazón de Kim que no puede creer que su hermano ya no esté con ella, ya que, a pesar de la distancia, están muy unidos. Pero tras unos días de abatimiento en los que trata de digerir la noticia y después de que Julius Bart, su amigo y hombre de confianza le diera un pequeño rapapolvo, decide que es hora de dejar de lamentarse y averiguar qué pasó realmente. Así, que decide viajar a Londres para investigar el asunto.

Sin embargo, cuando llega a Inglaterra, acompañada de Julius, encuentra muchas sorpresas. Muchas responsabilidades que no esperaba. Misterios y dudas alrededor de la muerte de su hermano. Enigmas. E, incluso, una leyenda.
Pero también encuentra amor. Amor de muchas maneras diferentes; el amor de su tía, el de su pequeño e inesperado sobrino y, claro, el de Christopher y, también el de los hermanos de éste, sus abuelas y los demás pretendientes que la salen por todas partes.

Pero es Christopher, el impresionante conde de Braystone quien se mete en la piel y el corazón de Kim a pesar de las muchas dudas que le genera el creerle responsable de la muerte de su hermano.
Ella, quizá para negar que se ha enamorado del conde, desea con toda su alma que sea el responsable, pero el vivir como invitada bajo su techo durante más tiempo del imaginado, se lo pone realmente difícil, por que poco a poco va conociéndole, enamorándose de él y cada día que pasa le resulta más difícil creer que el conde pueda ser un asesino.

Por otro lado, Christopher sigue trabajando en el encargo del Primer Ministro además de ocuparse, a título personal, de investigar la muerte de su amigo Adam Brenton. Y en el camino de ambas investigaciones, encuentra que los dos asuntos están relacionados.
Y mientras investiga, su familia y sus invitados ocupan su tiempo libre. La revolucionaria americana le ha vuelto patas arriba la vida, sus abuelas y la tía de la muchacha le vuelven loco y sus hermanos y su amigo Tommy McPearson, aunque le distraen y le hacen compañía, le sacan de quicio con sus cosas. Y eso sin contar con su ayuda de cámara, Ladislaus Mortimer, que le pone de los nervios ya que parece Pepito Grillo, adivinando lo que piensa y siente antes que él.

Más adelante, después de algunas circunstancias algo inoportunas, el destino de Chris y Kim se une de manera inesperada y acogida de distinta manera por parte de nuestros protagonistas y que, al mismo tiempo, propicia la resolución de las dudas de Kim y el avance de la investigación de la muerte de Adam.

Pero la resolución final, sin embargo, no se llevará a cabo según los deseos de ninguno de los protagonistas, sino según los deseos del traidor y asesino de Adam.
Como todas las personas que albergan el mal en su corazón, nuestro culpable se cree muy listo, cree que lo tiene todo muy bien planeado y que su plan es tan magistral que antes de acabar la noche no sólo quedará libre de toda culpa sino que, además, tendrá todo lo que cree merecer.
Bueno, su estupidez es el fallo y lo que obtiene al final, no es precisamente lo que había imaginado. La sorpresa que se lleva, aunque fugaz, es tan grande como la que se llevan nuestros protagonistas al encontrarse que el culpable de la traición y la muerte de Adam no es quienes ellos creían.

OPINIÓN PERSONAL 

Que Nieves Hidalgo es mi autora favorita y que sus historias son mi debilidad, no es nada nuevo. Lo he comentado muchas veces por aquí. Sin embargo, con esta novela tenía mis reservas y no porque dudara de su calidad, para nada. Mis reservas venían porque, a diferencia del resto de sus novelas, La bahía de la escocesa es la primera novela de una trilogía titulada, Los Gresham. Y a mí las trilogías o series largas me dan un poco de cosa, ya que, en la mayoría de los casos, las/os autoras/es terminan liando las cosas demasiado, fastidiando así la historia que en principio me había gustado tanto.
Pero cuando terminé de leer la novela me di cuenta de que me había equivocado, y bien que me alegré de haberme equivocado.

Y es que, a pesar de ser una trilogía, Nieves Hidalgo ha sabido hacerlo de manera diferente por que, por lo que he podido deducir, aunque pertenecientes a una misma serie, las tres novelas están escritas de manera independiente, cada una dedicada a un hermano. Y eso, a mi modo de ver, es algo muy inteligente. No estropeas nada. Si una historia es buena o mala, lo es de forma independiente sin cargarte la historia global.

Por eso me gusta tanto esta autora, por que siempre te sorprende y por que, en mi caso, su forma de pensar, en cuanto a literatura se refiere, es muy parecida a la mía. Con sus novelas tengo asegurada una lectura entretenida, nueva y sin decepciones. Al menos hasta ahora ha sido así.

La Portada:

Como siempre pasa con las portadas de los libros de Nieves Hidalgo, la de esta historia es sencilla, elegante y romántica. Pero, además, esta portada tiene algo especial y diferente al resto: nos lleva a equívoco. Al verla, si nos gusta “leer” las novelas en las cubiertas antes que en sus páginas, al instante relacionamos el título con la imagen de la portada. Sin embargo, cuando leemos la historia nos percatamos de que no tiene nada que ver. Aquello de “las apariencias engañan”, aquí se hace patente.

He dicho muchas veces que me gusta que las portadas me cuenten las historias de las novelas que voy a leer, que título y portada estén en concordancia. Pero, en ocasiones, estos “juegos” de ambigüedad, no están nada mal. Me gusta. Siempre y cuando, claro está, se sepa dónde utilizarlos y con qué novelas.

Estilo Narrativo:

En cuanto al estilo narrativo, pues ¿qué os voy a contar? Si ya habéis leído a esta escritora sabréis que su estilo es ágil, muy fácil de leer. Muy fresco. 

Trama:

La trama de esta novela está aderezada con muchos ingredientes; misterio, antiguas leyendas, conspiraciones y traiciones, humor y, por supuesto, mucho amor y pasión.
Todo ello, por supuesto, en su justa medida, como todas las novelas de Nieves Hidalgo.

Por que así son las novelas de Nieves. Muchos ingredientes, pero todos ellos en su justa medida, muy bien mezclados y dosificados en pequeñas dosis a cada capítulo para que no nos saturemos de nada y, al mismo tiempo, que no nos falte nada.

Algo diferente en esta novela, sin embargo, es el hecho de que deja de lado los acontecimientos históricos que pudieran existir en la época en la que está basada la novela y se centra en la historia de los personajes.
Si por algo destaca Nieves es por enseñarnos un poquito de historia mezclada con la historia de sus personajes, por eso me sorprendió que en esta novela, a parte de un breve apunte sobre Napoleón, no hiciera referencia a ningún hecho histórico. Quizá no lo ha hecho porque no había nada interesante que contar o quizá, simplemente, se quiso centrar más en la historia de los personajes, no lo sé. De cualquier manera, a mí me ha gustado mucho que se olvidara de los detalles históricos, porque me he “metido” mucho más en la novela. He podido visualizar mejor las escenas sin perderme en detalles históricos.

En resumen, una historia muy bien contada. Los acontecimientos suceden sin prisa, pero sin pausa, es ágil pero no precipitada y te deja con ganas de más pero sin tener la sensación de que nos falte nada en la historia. Simplemente, imaginas qué podría ser de ellos después y tienes la esperanza de que, en la siguiente entrega, aunque no esté dedicada a ellos, puedas saber o intuir, a caso, algo más sobre ellos.

Vamos, como a mí me gusta.

Los Personajes:

Aquí tampoco hay mucha sorpresa. Como suele ser habitual en esta escritora, todos y cada uno de los personajes, están muy bien creados, cada uno tiene su razón de ser en la novela, su función. Ninguno está ahí simplemente por estar.

Los Protagonistas:

Christopher Gresham. Es nuestro héroe masculino. Guapísimo, alto, distinguido, impresionante todo él, con ese puntillo de chico malo, de desvergonzado que tanto nos gusta.
Chris, además, tiene un corazón que no le cabe en el pecho. A pesar de sus arranques de mala leche, de su fuerte carácter, en el fondo es un buenazo. Un romántico. Un hombretón que enamora a la primera. Incluso después de una borrachera tan grande que despide a su criado casi abriéndole la sesera, es adorable. Porque, conde y todo, tiene orgullo y honradez suficiente como para pedir perdón.

Kimberly Brenton. Nuestra heroína. Es una muchacha a la que es imposible no querer. A mí me gusta mucho este personaje por que, a pesar de tener la sensatez necesaria para sacar adelante ella solita la hacienda que le dejaron sus padres, tiene un punto infantilón que me hace mucha gracia. Le da un puntito especial.
Y, además, es temperamental. Para decirlo en pocas palabras, los tiene bien puestos. Es belicosa y cabezota. No tiene reparos en montar un caballo medio salvaje, vestida como un hombre, como tampoco los tiene en disfrazarse de chico para espiar al conde de Braystone y descubrir si realmente es el asesino de su hermano. Y, sin embargo, es la bondad personificada.

Los Secundarios:

De entre los secundarios, la mayor parte de ellos me han gustado mucho. Alguno más que otro, por supuesto. Todos tienen su puntillo. Todos te dan algún motivo para quererlos. Pero también los hay que te los dan para que los odies.
Como son muchos, y esta reseña se está haciendo un poco larga, creo que lo mejor será que os comente los que más y los que menos me han gustado.

Entre los personajes secundarios femeninos, el que más me ha gustado ha sido la tía abuela de los Gresham, Lady Eleanor. Esta mujer, me ha parecido realmente adorable y cada vez que repite su frase favorita “¡Qué vergüenza!”, no puedo evitar sonreír. Me hace mucha gracia.

Lucas Gandorf, desde el principio, me cayó gordo. Demasiado pomposo, engreído y estirado para mi gusto. No sé, no me cayó bien.

El sobrino de Kim, el hijo de Adam, sencillamente me ganó desde el principio. Un crío adorable que ya, tan pequeñito, apunta maneras de “galán”. Un pícaro, irresistible.

El resto de personajes, Lady Agatha, la abuela de los Gresham, la tía de Kim, Lady Alice Brenton, Tommy, el amigo de los Gresham Julius, también me ganaron, pero sin duda, el que me ha enamorado de verdad, es Darel Gresham.
No me preguntéis porqué, por que no sabría explicarlo, pero he quedado enamorada de él, a pesar de que no aparece demasiado en la historia, salvo casi al final.
Sólo me ha pasado una vez esto de “prendarme” de uno de los personajes secundarios más que de los personajes. Fue con Mercedes Montenegro, la hermana gemela de la protagonista de la novela de Teresa Camesalle, “La hija del Consul”.

Bueno, igual que me pasó con Mercedes, me ha pasado con Darel Gresham, cuya historia -si no me equivoco-, conoceremos en la segunda entrega de esta saga, ya que él será el protagonista. Lo malo es que no sé cuando saldrá a la venta, pero espero que sea pronto. Ya me corroe el ansia.

Y, por cierto, un personaje del que me gustaría saber más, es Julius Bart, el amigo y protector de Kim. Creo que tiene una historia muy interesante (o podría tenerla). Un ex-pirata reformado por una muchacha que le acoge sin reservas, sin conocerlo si quiera y a quien ama como la hija que perdió en un pasado... A mí me encantaría conocer esa historia. De hecho, mi imaginación ya ha fantaseado con ella en más de una ocasión. Pero bueno, no digo nada, sólo lo dejo caer por si acaso :=P


El Final:

No sé si por como lo ha escrito, por el hecho de que sea la típica novela romántica o porque ya conozco demasiado bien el estilo de esta autora y cómo piensa -literariamente hablando, claro-, el caso es que me ha parecido un poco previsible. Aunque, no por ello ha dejado de sorprenderme, ya que no esperaba que el malo fuera quien resultó ser. Durante toda la lectura yo tuve mi sospechoso principal, y cuando llegué al final y descubrí al verdadero culpable, la verdad es que me sorprendí mucho y, al mismo tiempo me reí de mí misma por lo tonta que había sido al no darme cuenta de algunos detalles que se me pasaron por alto. También, me sorprendió la relación del asesino con mi sospechoso. Otra cosa más que no esperaba y de la que me podía haber dado cuenta si no se me hubieran pasado por alto los detalles que menciono anteriormente y que, si no habéis leído la novela y queréis hacerlo, ya tendréis oportunidad de descubrir por vosotros mismos.

La verdad, los finales que Nieves se saca de la manga para sus novelas, aunque puedan parecer algo previsibles, siempre sorprenden y nunca dejan indiferentes. Estupendo.

Conclusión y puntuación:

A pesar de mis reservas, por eso de ser una trilogía, me ha encantado. No sé cómo pude dudar de si me iba a gustar o no. Si no la habéis leído y no sabéis cual podría ser vuestra próxima lectura, os recomiendo La bahía de la escocesa -siempre que os guste la RA-. 
Estoy segura que os encantará.















lunes, 25 de marzo de 2013

Reseña: Olia de Garnier

Hola holita gente;
¿Qué tal hemos empezado la semana? Yo muy bien, cargada de cositas que compartir con vosotros.

Y para romper la rutina de reseñas, en lugar de empezar la semana con una dedicada a algún libro, voy a hacerlo de un producto que me ha dejado muy sorprendida y muy contenta también.
Se trata de una coloración permanente, sin amoniacos, para el cabello que muchas ya conoceréis, sino por haberlo usado sí por los anuncios de la televisión, internet, etc.; Olia de la marca Garnier. 
Yo normalmente no acostumbro a reseñar los productos que uso en mi día a día y menos los cosméticos, pero como ha sido la primera vez que me tinto el cabello, y como me ha hecho mucha ilusión no liarla, como suele ser habitual en mi, pues me he decidido a compartir mi experiencia con vosotras. Así que ahí va la reseña.
Espero que os guste y que le sirva a alguien para algo. 

Hasta la próxima ;)

FICHA:

 

 Producto: Coloración para el cabello, Olia
Marca: Garnier
Grupo: Grupo III, coloración permanente
Tiempo de aplicación: 30 minutos
Color: Nº 4.6 Castaño rojizo
Precio: 9 € (yo lo compré en Hipercor)
Contenido del pack: Un tubo de crema reveladora 60g.; un tubo de crema colorante 60g.; Aplicador Olia; Un tubo de acondicionador multi-aplicación sedoso y brillante 54ml; un par de guantes; folleto de instrucciones. 

RESEÑA:

Lo cierto es que no tengo mucha idea de cómo se reseñan esta clase de productos, así que os voy a contar mi experiencia con el producto directamente. No sé si volveré a reseñar algo así en un futuro, pero si lo vuelvo a hacer trataré de hacerlo de diferente manera, mejor a ser posible.

Empezaré por decir que lo que me decidió a probar este producto fue, principalmente, la ausencia de amoniacos en el producto y que es de Garnier, mi marca de productos cosméticos preferida.

La apariencia del envase resulta bastante atractiva, en comparación con la de otras coloraciones, y aunque eso no tuvo relevancia para mi a la hora de decidirme por este producto, siempre es agradable una bonita apariencia.

El uso del producto es muy sencillo, intuitivo, práctico y limpio.

Lo primero que hacemos es leer el folleto de instrucciones y seguirlas al pie de la letra. Como en todo, cada una tendrá sus trucos para hacerse la vida más fácil aún, pero creo sinceramente que si partimos de las instrucciones y las combinamos con nuestros trucos, en lugar de hacerlo solo a nuestra manera, resultará muchísimo más fácil y, además, el resultado será mucho mejor.

Una vez bien leído, nos colocamos la toallita sobre los hombros, nos colocamos los guantes que vienen en el paquete y procedemos a hacer la mezcla.
Para ello, abrimos el aplicador Olia, lo colocamos en la abertura que viene en la caja para que no se nos mueva el bote y vertemos el contenido de la crema reveladora (bote 1) y el de la crema colorante (bote 2). Cerramos el frasco aplicador, lo agitamos unos segundos y abrimos la punta.
La mezcla se hace muy fácilmente y realmente sólo nos hace falta agitarlo unos segundos de forma suave para que los componentes se integren perfectamente. Yo creo que es por la textura de mascarilla que tiene, pero vamos, que no hace falta estar diez minutos agitando el frasco ni hacerlo de forma salvaje; unos segundo y agitar de forma suave es suficiente.

Para aplicarnos el producto tenemos dos maneras; la primera está recomendada para las personas que se tiñen por primera vez o que quieren cambiar el color de su pelo de manera radical o bien, aquellas personas que no se han teñido en los tres últimos meses antes de hacerlo con Olia. 
La opción 2 es para quienes se han teñido recientemente con un color similar o si se quieren retocar las raíces.

Cómo yo era la primera vez que me teñía usé la primera opción.
Comenzamos la aplicación del producto sobre el cabello seco sin lavar y aplicándolo bien por las raíces. Yo me parí el pelo en dos mitades porque soy muy quisquillosa y tenía miedo de que me entrara en la boca o en los ojos (soy algo torpe y estas cosas me pueden pasar) y también, porque como tengo mucho pelo éste método me resultaba más cómodo para aplicar el producto de manera homogénea. Pero en cualquier caso, lo apliqué primero por las raíces y luego fui tomando mechones y aplicando el producto restante sobre los largos del cabello y las puntas.
Una vez aplicado bien todo el producto, masajeamos el producto sobre el cabello y lo dejamos actuar treinta minutos, que es el tiempo que necesita Olia para hacer su color.
Si tuviéramos que elegir la opción 2, pues hacemos lo mismo, pero después de aplicar el tinte sobre las raíces, dejamos actuar veinte minutos antes de aplicar el resto sobre los largos del cabello y las puntas. Se deja actuar los últimos diez minutos y ya podemos aclarar y acondicionar.

Una vez pasados los treinta minutos y antes de aclarar, masajeamos el cabello, añadimos una pequeña cantidad de agua sobre el cabello y volvemos a masajear para emulsionar el producto. Después aclaramos abundantemente hasta que no salga color, lavamos el cabello con nuestro champú, como lo hacemos normalmente y aplicamos el acondicionador Olia (bote 3), dejamos actuar tres minutos y aclaramos abundantemente. Después, nos secamos el pelo como lo hacemos normalmente y listo.

MI OPINIÓN:

A mí, la verdad, me ha encantado y, a riesgo de sonar repetitiva, tengo que decir que me ha sorprendido mucho y muy gratamente.
Y me ha sorprendido, porque la idea preconcebida  que tenía sobre los tintes, no era muy buena.
Yo pensaba  que los tintes dejaban el cabello áspero, con aspecto pajizo y que lo dañaban muchísimo. Y quizá no esté equivocada del todo. Quizá otros productos sí causen semejantes estragos, pero Olia, desde luego, no. Al menos de momento.
No sólo es muy fácil de aplicar, no me manché apenas nada ni tampoco me lo comí, a pesar de mi naturaleza torpe y los nervios que tenía por si iba a saber aplicármelo o si me haría daño, sino que además tiene un olor muy agradable y deja el pelo realmente suave.

Bueno, tengo que decir que también se puede deberse a que previamente, me hice un tratamiento acondicionador y nutritivo del pelo, lo cual pude haber ayudado bastante.
Cómo tenía el pelo un poco frágil y apagado, pues después de leer algunos consejos en la página de Garnier, me corté un poco el pelo y durante quince días me lo lavé, acondicioné y nutrí todos los días.

Para esta tarea escogí la gama Fructis Nutri Repair 3 de Garnier por que los productos que uso normalmente para el cabello son los de Fructis. Me gusta mucho esta marca, me van muy bien, así que, ¿para  qué cambiar? 
Yo sólo usé el champú, el acondicionador y la mascarilla, pero fue suficiente. Desde el primer día, noté una gran mejora en mi pelo y al cabo de los quince días, el pelo había recuperado su fuerza, su brillo y su suavidad perdidas.  

No sé si las que os teñís desde hace más tiempo o con regularidad lo haréis, pero a mí la verdad me ha ido bien acondicionar y nutrir el pelo antes de tintarlo. Si no lo hacéis o estáis pensando teñiros por primera vez, os recomiendo este paso previo. Incluso recortar un poco las puntas. Pero, sobre todo, acondicionarlo y nutrirlo.
Y también os recomiendo que os hagáis siempre la prueba de alergia 48 horas antes de teñios. No os lleva nada de tiempo y os aseguráis una coloración segura. No soy ninguna experta, pero sí muy aprensiva con estas cosas (me da alergia el dolor) y he visto algunos vídeos de chicas que muestran cómo aplicarse las coloraciones en casa sin haberse hecho antes la prueba de alergia y eso, la verdad, es que me parece algo arriesgado. 

En fin, volvamos al tinte que es de lo que trata esta entrada.
Como digo, la aplicación es muy sencilla e intuitiva. El aplicar es muy fácil de manejar y el producto no gotea nada en absoluto. Puedes tenerlo boca abajo todo el tiempo que no cae una gota si no aprietas bien. Además, como tiene consistencia de mascarilla, no chorrea y es muy fácil aplicarlo bien en todo el cabello.

Lo que más me gustó... su olor. Aunque al principio se nota un poco el olor del agua oxigenada de la crema reveladora, después de unos minutillos desaparece y en su lugar queda un agradable olor a flores o frutas. No sé si el olor será el mismo en todos los tonos de Olia, pero en el que yo elegí, más que a flores, me parecía un olor a chuches, como a fresas o algo parecido. Un olor muy rico, la verdad, que no imaginé que tuviera. El acondicionador, por cierto, huele igual de bien.

Y hablando del acondicionador... En el panfleto pone que puedes usar una cantidad del producto y guardar el resto para próximas aplicaciones, pero yo usé todo el bote porque después de aplicar la mitad, notaba el pelo un pelín... áspero, por decirlo así, así que decidí aplicar todo. Pero bueno, en todo caso depende de cada una y el largo del cabello que tengamos. Eso sí, se aplica muy bien y es muy suavecito, igual que todos los de Garnier.

El resultado final fue espectacular. Todo el pelo bien teñido, de forma homogénea y un color precioso. Estoy muy contenta porque he sabido dármelo bien y porque el color me queda mejor de lo que yo esperaba.
El color que elegí, por cierto, es el 4.6 Castaño rojizo. De castaño, la verdad es que tiene poco, sólo en interior o cuando no hay sol se ve más oscuro, más castaño, pero en el exterior, cuando le da el sol o en interior si le da la luz de lleno, se ve rojo, rojo, por lo que me han dicho, ya que yo misma no me veo jajaja. Pero, me ha gustado mucho como me queda; los ojos se me ven más azules y el color claro de mi piel y los rositas de las sombras de ojos y coloretes que suelo usar se me ven mucho mejor.
La verdad es que no había pensado usar pelirrojos, fue mi hermana quien me animó a probar este tono, pero sinceramente me ha encantado e incluso me arrepiento de no haber dejado que me convenciera para probar con el rojo intenso, como querían todos que me pusiera.
La próxima vez, será el rojo intenso.
Foto del resultado final no os puedo poner porque la cámara no pilla el color ya que hoy está muy nublado, pero en cuanto salgo el sol me haré una fotografía y actualizaré esta entrada, para que veáis que color tan bonito.

En cuanto a los productos que voy a utilizar para el cuidado del color, pues será, como no, la gama Fructis Colour Resist de Garnier.

 
La duración de la coloración, pues no la sé, por que me lo di el sábado, así que haré otra actualización de la entrada cuando pase el tiempo que sea, y os contaré.

Y bueno, ya no sé qué más contaros, así que me despido hasta la próxima deseándoos una feliz semana a todos.




jueves, 21 de marzo de 2013

Día Mundial de la Poesía

«La poesía es una de las expresiones más puras de la libertad de la lengua. Es un elemento constitutivo de la identidad de los pueblos; encarna la energía creativa de la cultura en su facultad de renovarse sin cesar.»
Mensaje de la Sra. Irina Bokova, Directora General de la UNESCO,
con motivo del Día Mundial de la Poesía, 21 de marzo de 2013
En el año 1999, durante la 30ª reunión de la UNESCO celebrada en París, se tomó la decisión de proclamar el 21 de marzo Día Mundial de la Poesía, para promover así los valores que ésta transporta.

Y para conmemorar este día, he pensado en compartir con vosotros tres de los poemas que más me gustan, de tres poetas españoles. Espero que os gusten.
Para ver sus biografías sólo tenéis que pinchar en las imagenes.
Para leer más autores visitad la página Los-Poetas.com
Y para más información sobre este día pinchad aquí.

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER


PORQUE SON NIÑA TUS OJOS

Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar, te quejas;
verdes los tienen las náyades,
verdes los tuvo Minerva,
y verdes son las pupilas
de las huríes del Profeta.

El verde es gala y ornato
del bosque en la primavera;
entre sus siete colores
brillante el Iris lo ostenta,
las esmeraldas son verdes;
verde el color del que espera,
y las ondas del océano
y el laurel de los poetas.

Es tu mejilla temprana
rosa de escarcha cubierta,
en que el carmín de los pétalos
se ve al través de las perlas.

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean,
pues no lo creas.

Que parecen sus pupilas
húmedas, verdes e inquietas,
tempranas hojas de almendro
que al soplo del aire tiemblan.

Es tu boca de rubíes
purpúrea granada abierta
que en el estío convida
a apagar la sed con ella,

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean,
pues no lo creas.

Que parecen, si enojada
tus pupilas centellean,
las olas del mar que rompen
en las cantábricas peñas.

Es tu frente que corona,
crespo el oro en ancha trenza,
nevada cumbre en que el día
su postrera luz refleja.

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean:
pues no lo creas.

Que entre las rubias pestañas,
junto a las sienes semejan
broches de esmeralda y oro
que un blanco armiño sujetan.

*

Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar te quejas;
quizás, si negros o azules
se tornasen, lo sintieras.

FRANCISCO GÓMEZ DE QUEVEDO


A UNA NARIZ

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.

Érase un reloj de sol mal encarado,
érase un alquitara pensativa,
érase un elefante boca aariba,
era Ovidio Nasón mas narizado.

Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísima nariz, nariz tan fiera,
que en la cara de Anás fuera delito. 

D. RAMÓN DE CAMPOAMOR


LA RUEDA DEL AMOR

Aquellas niñas hermosas
que en suma beldad conformes,
teniendo la tez cual nieve,
tengan los ojos cual soles,
y el alma sintiendo, tiernas,
herida de mal de amores,
tanto les falte de esquivas,
cuanto de bellas les sobre,
salgan al campo conmigo
ricas de gracias, adonde
favor al mayo risueño
las brinden, con gracias dobles,
corrientes aguas los valles,
frescos doseles los bosques,
con su verdura los campos
y con su esencia las flores.
    Oiréis sonar encontrados,
y aunque encontrados, acordes,
los enamorados trinos
de músicos ruiseñores,
cuando en sentidos acentos
mustias las tórtolas lloren,
dando en su vuelo a los aires
matices, plumas y sones.
Venid, y hagamos la rueda
llamada de los amores
(que al aprenderla de niño,
nola olvidé desde entonces).
las ricas flores hollando,
y el aire hendiendo veloces,
el aire con los cabellos,
y con las plantas las flores.
Las blancas manos asiendo,
y tan blancas, que las cortes
nunca tan nítidas manos
dan a sus reyes en dote,
en torno agitad festivas
los aires murmuradores;
que yo vendaré mis ojos,
haciendo del día noche.
Volad, palomas; que osado
yo espantaré los halcones,
si alguna vez para heriros
muestran sus garras feroces.
Volad, que a la que esta rama,
pasando furtiva, toque,
con la venda de mis ojos
habrá de nublar sus soles.
    -¡Oh, que triste es nuestros ojos
cubrir de sombras informes,
y no sentir de los vuestros
los penetrantes arpones,
ni ver con ansias mortales
de vuestra faz los colores,
ni sobre el aura, al tenderlos,
de vuestro talles los cortes!
Niñas, corred; que aún no escucho
con plácidas emociones
de vuestras ropas flotantes
los sutilísimos roces;
y aunque me pesa en el alma,
no siento los corazones
que muellemente se agitan
bajo esos pechos de bronce.
Volad, palomas; que osado
yo espantaré los halcones,
si alguna vez para heriros
muestran sus garras feroces.
Volad, que a la que esta rama!
pasando furtiva, toque,
con la venda de mis ojos
tendrá que nublar sus soles.
    Mas ¿cómo sin dar amante
a vuestro enojo ocasiones,
huís, dejándome solo,
sin advertirme por dónde,
tal que siquiera dejasteis,
pasando como ilusiones,
ni removida la arena,
ni destroncadas las flores?
Sin duda en mágico vuelo,
como celestes visiones,
entre la grama y los aires
os deslizasteis veloces,
huyendo mi fe constante,
pues vuestros pechos traidores
tienen el aire por guía,
y la inconstancia por norte.
¡Una y mil veces mal haya
quien de vuestras invenciones
amante se fía, y de ellas
la falsedad no conoce!
Y más que en tanto a la sombra
de esos altísimos robles
maldiga yo vuestro agrado,
y mis desagrados llore;
vosotras entretenidas
mirad las aguas que corren;
que bien está vuestra fe
con su inconstancia conforme,
pues no hay onda que no agiten
a cualquier viento que sople,
ni conchas que no remuevan
ni árbol ni flor que no mojen,
ni campos que no dibujen,
ni imágenes que no borren,
ni risas que no deshagan,
ni círculos que no formen.
    Mas luégo que el sol sus rayos
extienda en el horizonte,
haciendo en las nubes iris
tocando el mar de colores;
y luégo que en regia pompa
parezcan a sus fulgores;
y mares de sombra los valles,
y mares de luz los montes,
vendréis a buscar frescura
cuando el calor os agobie,
y me tendréis que encontrar,
aunque no queráis entonces,
y yo a la sombra tendido
de estos altísimos robles,
no os he de dejar el puesto,
por más que tierno os adore,
ni miraré enamorado
de vuestra faz los colores,
ni sobre el aura, al tenderlos,
de vuestros talles los cortes;
y no vendaré mis ojos,
más que en no hacerlo os enoje,
y hasta ahogaré mis suspiros,
aunque con ellos me ahogue.
    Haré todo esto digo,
y más que veréis entonces,
y a fe de amante lo juro
por esas aguas que corren.
  

Feliz día de la poesía y hasta la próxima. 
Besos. 

martes, 12 de marzo de 2013



¡Hooola gente! ¿Qué tal va el martes? Espero que vaya muy bien. ¡Que no me entere yo que va mal!

Bueno, estos días van de entradas retrasadas, así que aquí va otra. No es que esté muy retrasada, pero tenía pensado subirla la semana pasada. De cualquier manera, aquí está.

Esta entrada es para contaros que este bimestre, en el club de lectura por autores que organiza Merynell, la administradora del blog Mi epílogo, tenemos a una autora muy interesante con la que disfrutar: Megan Maxwell.

Yo la verdad es que no he podido leer ninguno de sus libros hasta el momento, he leído las sinopsis, las reseñas de otras personas, etc., pero no he leído sus libros, así que me ha hecho mucha ilusión que fuera la autora elegida para este bimestre. Así ya no tengo más excusas para no leerla. 

Si alguno de vosotros se siente interesad@ aquí os dejo lo que tenéis que hacer para poder participar. Aunque, como siempre, lo mejor que podéis hacer es pinchar en los enlaces de las imágenes que os llevarán al blog de Merynell y allí encontraréis todo más detalladito.

Leamos a Megan Maxwell


Requisitos

. Visitar el blog de Merynell y apuntaros. Tenéis todo el mes de marzo para ello.
. Escoger un libro de la lista:
   
     Lista de Libros:
        . Las ranas también se enamoran
        . Te lo dije
        . Fue un beso tonto
        . Deseo concedido (Las guerras de Maxwell I) -Este es el que he elegido para mi lectura-.
        . Olvidé olvidarte
        . Pídeme lo que quieras
        . Te esperaré toda mi vida
        . Desde dónde se domine la llanura (Las guerras de Maxwell II)
        . Los príncipes azules también destiñen
        . Niyomismalose
        . ¿Y a ti qué te importa?

. Publicar la reseña, para lo cual tenéis todo el mes de abril.
. Leer y comentar las reseñas de los compañeros del club (incluídos los que hayan leído otros libros distintos al que nosotros hayamos elegido).

Bueno, creo que esto es todo por el momento. Para más información, pinchad en las foticos ;)

Buena lectura a todos y hasta la próxima.

 



lunes, 11 de marzo de 2013

El TG-V12: Jaguar XJS 3.6

Mientras todo el público se agrupaba en torno al coche que se llevó toda la atención de aquel día, un italiano del que hablaremos más tarde, nosotros divisamos, a lo lejos, solito, a este majestuoso inglés.


Este precioso Jaguar XJS 3.6, en su versión cupé de 1988 estaba, como digo, solito y triste sin nadie que lo admirase... hasta que le vimos nosotros. Y es una pena, por que este es uno de esos modelos que merece la pena admirar en estas concentraciones, porque es todo un señor clásico. Es inglés, no sólo por ser un Jaguar, sino también porque tenía el volante en el lado derecho y las matriculas británica.

El XJS nació a partir del XJ en 1975 para sustituír al coche más bonito del mundo, el Jaguar E-Type, y dejó de producirse en abril de 1996, para dar paso al XK8
Se puede decir que este vehículo fue un avanzado de su tiempo, ya que en el año de su nacimiento, ver un coche con un motor V12 y una transmisión automática, no era muy usual, solo podía encontrarse en deportivos como Ferrari o Lamborghini. De hecho, aunque no era un modelo deportivo, sus prestaciones se podían comparar con dichas marcas italianas.

Este Jaguar tiene algunas curiosidades. A parte de haber corrido y ganado en competiciones prestigiosas como Le Mans o el RAC Tourist Trophy de Silvertone, este coche tuvo, a pesar de que se dijo que no era digno sucesor del E-Type, un "hermano" en 1978 creado por Pininfarina que se llamó XJ Spider y que nunca salió a la venta.
Este modelo, además, ha sido utilizado por Jeremy Clarkson en varias ocasiones en su programa Top Gear. La primera vez, en el especial de Navidad de 2011 en el que viajaron a la India. Y la segunda vez, como locomotora de su tren-caravana, que se pudo ver en el episodio 4 de la temporada 17.

Jaguar XJS especial TG en la India
TG V-12
Y para terminar con el Jaguar, y aunque no se refiere al XJS, si tiene que ver con su antecesor, el E-Type y por eso quiero compartir con vosotros una curiosidad más.
En el año 2011, el E-Type estuvo de cumpleaños. Cumplía nada menos que cincuenta años, y en Top Gear decidieron felicitarle como era debido. Y lo hicieron. Con uno de los mejores reportajes del programa, a cargo en esta ocasión de Jeremy Clarkson.
Si no lo habéis visto y queréis verlo o si lo habéis visto pero queréis volver a verlo, aquí os dejo los enlaces al reportaje, aunque eso sí, si no sabéis inglés no os vais a enterar mucho, pero en cualquier caso, merece la pena ser visto.
Espero que os guste.
El "cuatro-cuatro": Renault 4CV

¿Y quien no conoce a este chiquitín que se asemeja al VW escarabajo?

 
En el invierno de 1940-1941, por iniciativa del hombre de confianza de Louis Renault y Director del Departamento de Estudios Charles Edmond Serre y el ingeniero de artes y oficios Fernand Picard nace el 4CV.
Sin embargo, no es hasta el 23 de diciembre de 1942, cuando sale el primer prototipo prototipo al que denominaron 106-E1. Este primer prototipo estaba fabricado en aluminio y de manera muy artesanal e improvisada. Su forma recordaba al Escarabajo de VW. El segundo prototipo, llamado 106-E2 se terminó en marzo de 1944 y el tercero, el 106 E3 en 1945.
En septiembre de 1946, por fin, se presenta el nuevo Renault en el salón del automóvil de París, y en agosto del ´47, comienza la venta al público.

Y en 1953, llega a España, hasta 1959. 
Fabricado en la factoría de Valladolid, se caracterizaba por los seis embellecedores de la parte delantera y el escudo de Valladolid en el volante. 
El "cuatro-cuatro" que vemos en la foto es uno de los fabricados en Valladolid.

Dato curioso; a Ferdinand Porsche, preso de los aliados en Saint Cloud, se le encargó que diera su opinión a cerca del modelo.

El Nascar: Chevrolet Impala

Que a los americanos las cosas pequeñas no les van, queda claro cuando vemos coches como este:

Este cincuentón al que hay que hacerle la foto desde la otra punta de la plaza para que salga entero, nació en el año 1956 como opción al Bel-Air
El Impala ofrecía dos carrocerías; descapotable y cupé. Era algo más largo, más ancho y más bajo que el Bel-Air, y su apariencia era algo más deportiva.
Con el paso de los años, el coche ha ido evolucionando, como es lógico, para adaptarse a las necesidades de los clientes y en el verano del ´61 nació el primer Impala  con un paquete Super Sport (SS). Los Impala, por cierto, equipaban motores V8.
El año pasado, en el Salón Internacional del Automóvil de Nueva York presentaron el Impala 2013. Un modelo que a mí personalmente me parece precioso. Pero bueno, juzgar vosotros mismos.

Chevrolet Impala 2013
Curiosidades de este coche... Bueno, durante muchos años ha sido protagonista indiscutible de la Nascar, competición en la que sigue aunque de manera privada, pues Chevrolet lo ha sustituído por el nuevo SS 2014, con lo cual se ha quedado sin apoyo oficial.
Además, un Impala del ´67 es el coche de los hermanos Dean y Sam Winchester, en la serie de televisión Supernatural.

El "Actor principal": Lamborghini Diablo

Uno de los supercoches más alucinantes de los últimos veinte años fue el culpable de que otros coches, como el Jag de más arriba, fueran "ignorados" por el público.
Aunque, ¿podemos culparlos?

Aún después de veintitrés años, este coche sigue siendo tan espectacular como cuando apareció en los años ´90.

El Lamborghini Diablo nació en 1989 como reemplazo del Countach , debe su nombre al toro Diablo, un toro de la ganadería del Duque de Veragua de 1869, fue diseñado a lápiz por Marcello Gandini y salió a la vente en enero de 1991.

Con motor central trasero V12 Lamborghini con doble árbol de levas e inyección controlada por ordenador, 5.7 l., 48 válvulas, 492 cavallos y 579 Nm de par y tracción trasera, el Diablo iba de 0 a 100 en 4,09 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 325 km/h., la velocidad más alta registrada, hasta entonces, en un coche de serie. 
El Diablo, por cierto, no tenía ni frenos ABS ni ninguna otra asistencia electrónica de conducción.
Se vendía en dos modelos; cupé 2 puertas y descapotable 2 puertas.

En el año 2001 el Diablo es sustituído por este: el Murciélago.

Lamborghini Murciélago
La verdad es que con este coche me pasó lo mismo que con el AC cobra de la primera concentración a la que asistí; me enamoró nada más verlo. 
Lo único que faltó fue que el dueño hubiera tenido el detalle de arrancar el coche y regalarnos el sonido de la música del V12, aprovechando que todo el público estaba alrededor de él. Pero bueno, prefirió ir a comer el bocadillo que hacernos ese regalito, ¿qué le vamos a hacer? Fue una pena, ciertamente. 

Esa es la única pega que le pongo a esta clase de concentraciones, que los dueños y los organizadores pasan del público. Solamente unos pocos, de tarde en tarde, más simpáticos (cómo los dueños del Mini del mes de enero), tienen el detalle de atender a quienes nos acercamos a ver sus coches. 
Creo que si, tanto los asistentes como las organizaciones de estos eventos, tuvieran un poquito más en cuenta al público, haciéndole más participe del evento, de alguna manera, atraerían más a la gente. Pero bueno, es mi opinión porque me gustan los coches, conocer sus historias sus curiosidades... En fin que yo sólo lo digo, por si alguien lo quiere cazar.

Y bueno, llegamos al fin de esta crónica la cual se ha hecho un poquito larga, pero que espero que os haya gustado.

La próxima cita con los coches clásicos en Navalcarnero, el 24 de este mes. Hasta entonces... 

¡Sed maaaaalos!







Una curiosidad "adorable": BMW Issetta 600


¿Quién no recuerda a Steve Urkel en su coche "huevo" liándolas parda de vez en cuando? Nadie. Bueno, nadie salvo los que nunca hayan visto "Cosas de Casa", claro... 

Pues bien, este pequeño y gracioso cochecillo, bastante difícil de ver hoy día, estuvo presente en la concentración de coches clásicos, llamando mi atención de forma imperiosa. No lo puedo remediar; estos cochecillos, tan inusuales como originales en su diseño, me hacen mucha gracia. Bueno, no todos, porque el Twizy, por poner un ejemplo, la verdad me resultaría más gracioso en llamas, pero bueno, esa es otra historia. Centrémonos en el Issetta.

En 1955 BMW, al igual que otras empresas como la francesa VELAM, por ejemplo, compra la licencia a la italiana Iso Autoveicoli, para fabricar el Issetta y es cuando nace el BMW Issetta 600 que podemos ver en la foto.

Como se puede apreciar, el Issetta de BMW ya no era el "huevo" de Iso, el que parecía de tres ruedas. Y esto se debía a que los alemanes decidieron que era mejor vender estos microcoches con una apariencia un poquito más de "coches", por lo que alargaron la batalla para albergar hasta cuatro asientos. Añadieron un eje trasero convencional e introdujeron la suspensión independiente que, posteriormente, fue usada en casi todos los modelos nuevos de la marca, durante cuarenta años.
El motor también tuvo que ser modificado, debido al nuevo tamaño, por lo que le equiparon con el motor de 2 cil. en línea de 582 cc de la motocicleta BMW R67. Su velocidad máxima llegó hasta los mareantes 103 km./h.

Otras empresas compraron la licencia para fabricar el Issetta, incluso creo que aquí, en España, también llegó a fabricarse, pero de todos ellos, los que más se vendieron fueron los de BMW (136.367). 8500 fueron vendidos en EE. UU. y de ellos, se estima que todavía 1000 andan "pululando" por sus carreteras.

Como dato curioso (para quien no lo sepa) decir que, debido a su peculiar forma, se ganó algún que otro "mote". Dependiendo de la zona horaria en la vivieras en los ´50, podías conocer a este pequeñín de las siguientes maneras: Coche-pompa, huevo con ruedas, tarro de yogur, huevito, bragueta o coche-ratón. Unos cuántos, ¿verdad? Pues había alguno más, pero no es cuestión de cebarse con el pobre Issetta.

El autobot: Pontiac Solstice

Aunque quizá haya coches más llamativos y espectaculares, el Solstice que llamó la atención del autobot Jazz, en la película Transformer, de Michael Bay y tomó prestado como cuerpo para su estancia en la Tierra, tampoco está mal y es bonito poder verlo "de verdad". A mí, a pesar de que no me entustiasma, me gusta bastante.


Nacido en 2004, el Pontiac Solstice fue presentado en sociedad en el salón del automóvil de Detroit de ese mismo año. Su producción, sin embargo, no comenzó hasta mediados de 2005 y no fue puesto a la venta hasta el año siguiente, 2006.


Con un diseño exterior muy parecido al prototipo de 2002, este roadster, de vida muy corta pues desapareció en 2009, cuando General Motors decidió cerrar Pontiac, compartía plataforma Kappa de GM con el Sturn Sky y el Opetl GT. Equipaba dos motores; un GMC Ecotec de 2.4 l., cuatro cilindros en línea y 177 cv. Y un GMC Ecotec 2.0, 4 cil. en línea con turbo compresor, 260 CV. Y, desde el principio únicamente se ofreció al público una única carrocería descapotable.
Una historia muy simplona la del Solstice, lo sé, pero qué vamos a hacer...

Otro Roadster de vida corta: Opel Speedster / Vauxhall VX 220

 La verdad sea dicha, el Speedster, a mí particularmente no me gusta mucho, porque es uno de esos coches sin personalidad propia, echo a partir de otros coches (si os fijais bien recuerda ligeramente al Lotus Elise/Exige, con los cuales, dicho sea de paso, comparte chásis), pero bueno, es uno de los coches que más llamó la atención al público, así que aquí lo tenéis.


Este deportivo roadster, que como dige antes, comparte chásis con la segunda generación del Lotus Elise/Exige, fue desarrollado por Opel/Vauxhal, filial europea de General Motors, durante los años 2000 - 2005, en cooperación con Lotus. Fue fabricado, por cierto, en la planta de Lotus, Hethel en Norklfok, Inglaterra.
Si de Lotus equipa el chásis y su imágen evoca la de sus coches, el motor se lo debe al Opel Astra. Un motor trasero de gasolina 4 cil. en línea, en dos versiones; uno de 2.2 l. atmosférico de 147 cv y otro de 2.2 litros turbo alimentado de 200 cv.

Cómo decía antes, muy original el Speedster.

El Dios Firebird: Pontiac Firebird Trans-Am

Sin duda alguna el Firebird es uno de mis coches favoritos. No me preguntéis porqué, pero despierta mi admiración sin remedio. Es de esos coches que tienen "algo" especial que te atrae como el imán al metal. Al igual que casi todos los coches que vais a ver en estas entradas, el Firebird es uno de los habituales en las concentraciones de Navalcarnero. Ya sea en su versión comercial o en las réplicas de KITT, el Firebird siempre está presente. Sin embargo, en la pasada cita, fue uno de los modelos predominantes junto con los Ford Mustang y los Seat 600, réplicas del Coche Fantástico a parte.

Los dos modelos comerciales que acudieron a la cita, son preciosos. Cada uno de una generación diferente (el de arriba no sé si es de los `90, y el de abajo sí sé que es del ´77), ambos llaman la atención al instante. Sin embargo, el que a mí más me gustó fue este espectacular modelo:


Y, sobre todo, su decoración. No me digáis que no mola...

Detalle del Pájaro de Fuego del capó

Bautizado con el nombre de un diós hindú que simboliza la acción, el poder, la belleza y la juventud, el Firebird fue presentado en 1967, seis meses después que el Chevrolet Camaro, y dejó de producirse en el año 2002.
Los Firebird eran propulsados por motores V8 de las diferentes divisiones de GM, aunque principalmente de Pontiac, hasta 1977. En 1982, la motorización se redujo exclusivamente a Pontiac.

El modelo de 1982, equipaba un motor V8 delantero de gasolina, tenía tracción trasera, transmisión automática, cuatro asientos y dos puertas.
Este es uno de los modelos más conocidos por ser el mítico KITT, aunque, dicho sea de paso, para esto le cambiaron la parte frontal y el interior, sin embargo, desde su nacimiento, el Firebird ha sido muy utilizado en el cine y la televisión.
Rocky, Kill Bill vol. 2, Cannonball, Los Simpson´s, The Matrix Revolutions, Fast and Furious 4, American Beauty o Dexter, son algunas películas y series en las que podemos ver al Pájaro de Fuego, en versiones, principalmente de los ´70 y ´80.

En honor a una famosa competición americana, que se disputaba con gran turismos, que nació en el año 1966 y que se llama Trans-Am, Pontiac bautizó a los modelos más potentes del Firebird con esta denominación.
En la actualidad, la competición sigue existiendo, aunque como telonera de la Grand-Am y la American Le Mans Series, después que la SCCA reviviera la categoría en el año 2009, tras tres años desaparecida.
Si os gustan los deportes del motor y queréis saber más sobre esta competición, podéis pinchar aquí.
Detallitos; Scott Pruett, Scott Sharp o Tommy Kendall disputaron esta categoría. Por si os suenan de algo... :-)

¿Queréis ver más coches? Pues en la siguiente entrada tendréis más "joyitas", algunas espectaculares y otras que guardan algunas curiosidades que seguro os gustarán.











¡Hola gente! 
¿Qué tal todo?  Seguro que va de maravilla.

Bueno, esta entrada llega con un poquitito de demora (casi tres semanas, para ser exactos), pero bueno, espero que os guste y os entretenga un rato.


Como viene siento habitual, todos los cuartos domingos de mes, l pasado domingo, 24 de febrero, tuvo lugar en Navalcarnero una nueva cita de la Concentración de coches clásicos y deportivos.
En esta ocasión la afluencia, tanto de público como de participantes, fue mayor que en anteriores citas, algo que me pareció muy positivo. Y la variedad de coches, también.

Los  habituales:


Entre todos los participantes que se dieron cita en esta ocasión, estaban aquellos que no se pierden una, están los que vemos en la foto de arriba o estos otros:

Tampoco podían faltar los Volkswagen Bettle, una representación del Mini Rover, varios muscle cars americanos (mustang de diferentes épocas, por ejemplo), e incluso una camioneta Chevrolet Cañorero -que sonaba a camión, por cierto-, y algunos más que casi siempre acuden a estas citas.

Mini Rover
Chevrolet Cañonero
Chevrolet Corvette

Ford Mustang
Réplicas de "El coche fantástico"
Renault 4 CV
Porsche 944
Ford Mustang Much 1 1972
Pero también había algunos que no son tan habituales y que paso a mostraros en una entrada posterior para que esta no se haga interminable.

viernes, 8 de marzo de 2013

Scone de Nata y Fresa


La fuente creadora (llámesele Dios, Diosa, Universo, etc.) estuvo inspirad@ cuando creó a los Británicos. 
Como todo el mundo, tendrán sus cosas malas, claro, pero por lo general resultan de lo más "adorable". Coches, literatura, cine, teatro, series... para todo esto son de los mejores. Pero hay otra cosita que se les da de vicio: Los dulces. Se les da de vicio. ¡Dios bendiga a los Británicos por ello! Y a la BBC por darnos la oportunidad de poder aprender a hacer esas delicias en casa y disfrutarlas aunque vivamos lejos.

Resulta que curioseando en el blog de Alma Obregón me topé con la receta de los Scones, unos dulces a camino entre los bollos y las galletas que marean y que resultan adictivos. En su entrada, Alma nos cuenta que su receta es una adaptación propia de la receta que dan en BBC Good Food (¡Bendito programa!), así que, curiosa como soy (y golosa más), pinché en el enlace al programa inglés y, bueno, ¿qué os voy a contar? se me caía la baba, por lo que cogí la receta, vi el vídeo y, al día siguiente, conseguí los ingredientes que me faltaban para hacer la receta y ver cómo me salían.

Y, bueno, aquí tenéis el resultado.

Estas son de la última horneada que he preparado (ya véis que no quedan muchas), pero me salieron bien a la primera pues no son muy difíciles de hacer. Lo que ocurre es que no tengo la costumbre de subir las recetas de las cosas que hago (a mi hermana debéis esta entrada), y por eso no subí esta entrada la primera vez, pero están igual de ricas. O más, porque la verdad es que, desde aquella primera horneada, he ido aprendiendo un par de trucos propios que me han ayudado a mejorar la preparación de estas delicias de pecado inglés que voy a compartir con vosotros por si queréis probar.

Ingredientes:

Los ingredientes no son muchos y podéis modificarlos dependiendo de la cantidad que queráis preparar. Yo os voy a poner las cantidades para unas ocho o diez scones.
. 360 gr. de harina normal. Yo los preparo con harina para pan y repostería, de fuerza, porque (en mi experiencia), con este tipo de harina la masa sale antes y mejor, y después, una vez horneados los scones, están mucho más ricos y sabrosos.
. 100 gr. de azúcar 
. 125 grs. de mantequilla
. 100 ml. de leche a temperatura ambiente. Yo uso bebida de soja en lugar de leche de vaca porque mi hermana es intolerante a la lactosa. A parte de que las deja más suaves, con menos grasa, no altera para nada la preparación o la consistencia, así que si queréis utilizar bebidas vegetales (de soja, de nueces, de avellana, de almendra, etc.,) podéis hacerlo sin problema.
. 2 cucharadas de estracto de vainilla
. 1 cucharadita de levadura química Royal (o de la marca que sea, da igual)
. 1 cucharada de zumo de limón.
. 1 huevo batido
. Nata para montar
. Mermelada de fresa

Preparación:

Para la elaboración de los scone, mezclamos en un bol grande, la harina, el azúcar, el impulsor y la mantequilla, muy fría y cortada en daditos pequeños, y lo mezclamos todo, incorporando la mantequilla bien hasta que nos quede una textura de miga de pan.

Para este primer paso, mi truco es meter la mantequilla en el microondas treinta segundos y dejarla un poquito derretidita, no demasiado, pero sí que algunos trocitos se hayan derretido del todo. Esto no altera la consistencia ni el sabor de las galletas y nos ahorra un poquito de tiempo de elaboración.

Una vez que hemos conseguido esta textura de miga de pan, añadimos el extracto de vainilla, la leche y el zumo de limón. Lo amasamos bien hasta que todos los ingredientes queden integrados y tengamos una bola de masa suave.

Yo, primero lo amaso en el bol con una "lengua" hasta que los ingredientes se integran y no puedo seguir amasando con la herramienta. Después, lo vuelco en la piedra de cocina y, entonces sí, lo amaso con las manos hasta terminar la masa. Sabremos que ya está hecha porque, tanto al tacto como a la vista, la masa es suave y no se queda pegada ni en la encimera ni en las manos.

Estiramos la masa con un rodillo, hasta dejarla de un grosor de unos 2cm y con un cortapastas (o un vaso o cualquier otra cosa que tengamos a mano, si no disponemos de cortapastas), vamos haciendo los scone hasta que nos quedemos sin masa. 
En una bandeja de horno, en la que habremos colocado un papel de hornear, vamos colocando los scone y untándolos por encima con el huevo batido.

Los metemos al horno, que tiene que estar precalentado de antemano, a unos 180º C, durante unos 10-15 minutos, dependiendo de nuestro horno. Los sacamos y ponemos en una rejilla para quitarles la humedad y que se enfrien bien, y... ¡Listo! Ya tenemos unos scones bien ricos que, una vez abiertos por la mitad y rellenos con la mermelada de fresa y la nata (montada a nuestro gusto), nos harán disfrutar de nuestra merienda, o desayuno, de una manera exquisita y diferente.
Como os dije anteriormente, las cantidades que os he dado son para unas ocho o diez galletas, pero podéis hacer más si lo deseáis. O menos. Eso ya a vuestra elección.

Otra forma de comer Scone.

Normalmente los scone se toman con nata y mermelada de fresa, como os cuento más arriba, pero también se pueden tomar de otras maneras.

Ya os dije que yo utilzo bebida de soja para la masa, en lugar de leche, pues al igual que en la preparación, a la hora de comerlas también se pueden cambiar los aderezos.
Mi hermana, que no tolera la lactosa, los come solamente untados de mermelada. La que más le gusta es la de fresa, pero están buenos con cualquier mermelada.

Sólos también están muy ricos, pero no tienen la misma gracia que pringaditos con algo ;) Ahora que, si gustáis de mojarlos en la leche o el café, como si fueran galletas normales, adelante.

A los demás nos gustan más con la nata y la mermelada, la forma típica. ¡No os podéis imaginar lo riquísimos que están! Sin embargo, mi hermano, que es muy creativo cuando se trata de comida (para comerla, me refiero), ha inventado una manera nueva de comerlos; los scone con crema de cocholate (también llamada por él "untaito"), tipo Nocilla o Nutella y nata. Para los más golosos, seguro que resultará un manjar. 

Como bebidas de acompañamiento para estos manjares, pues las que queráis; leche, té, café, chocolate... Para gustos, colores.

Y, bueno, antes de terminar la entrada os dejo el enlace al vídeo de BBC Good Food para que veais cómo se preparan. Está en inglés, pero vamos, que se entiende perfectamente.
http://www.bbcgoodfood.com/videos/2073/making-scones

Espero que os haya gustado la receta, la preparéis y me digáis qué os han parecido.

Un beso y hasta la próxima.

P.D.: La fuente creadora me ha dotado con el don de preparar los alimentos que comemos a diario pero no con el de decorarlos y hacer fotografías, así que espero que perdoneis la calidad tanto de las imágenes como de la escasa decoración.
 

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